Álvarez: “La pandemia no nos debe hacer olvidar la ofrenda a la Pachamama”
Álvarez: “La pandemia no nos debe hacer olvidar la ofrenda a la Pachamama”
La concejala pidió a la población implorar a la Madre Tierra sobre todo por la salud en esta difícil etapa por la que atraviesa el mundo.

La Paz, 20 agosto (CMLP/GAMLP).- Agosto es el mes de rituales ancestrales y ofrendas a la Pachamama o Madre Tierra que, en la visión aymara de la concejala Beatriz Álvarez, nos protegerá con salud y bienestar, por lo que no hay que olvidar darle una ofrenda.
“Aunque en todos los momentos del año se venera a la Pachamama, es en el mes de agosto cuando esta relación tiene su punto máximo. Se dice que la Madre Tierra está acomodándose para fecundar la vida, por eso es un mes bravo en que hay que homenajearla especialmente. En nuestra cultura ancestral, nuestra Pachamama, no es objeto; es igual que nosotros, o nosotros somos igual que sus hijos; y creemos que come, bebe, respira y descansa: es una madre llena de vida, por eso para recibir su protección debemos protegerla y para recibir un buen alimento debemos alimentarla”, explica la concejala.
La mesa o “wajt’a” preparada para ofrendar a la Pachamama dentro de los domicilios o negocios, contiene fetos de llamas, conocidos como “Sullus”, además de coca, cigarro, dulces y lanas de llama teñidas de colores que son “challadas” con alcohol y vino encargando a la Madre Tierra salud, trabajo y bienestar dentro de los hogares o los negocios.
La concejala considera que ahora este rito debe cobrar mayor fuerza en la actual coyuntura ya que de una u otra manera, el mundo entero sufre los efectos del coronavirus dentro de sus hogares, por lo que debe realizarse la ofrenda.
“Los bolivianos hemos vivido las dos primeras semanas de este mes de una manera muy particular y preocupante, no solo por la pandemia, sino también por los conflictos político sociales, los cuales han distraído en cierta medida nuestra atención de este tipo de tradiciones tan nuestras. Pero recordemos a toda la población que estas actividades se las puede realizar en todo el mes de agosto. En nuestra cultura la tierra es nuestra madre, es nuestra vida y es nuestra libertad”, menciona la legisladora.
Tanto las comunidades aymaras y quechuas expresan un sentimiento que se resume en la siguiente frase: «en nuestra mente, en nuestros labios y en nuestro corazón está nuestra Pachamama». Pero «la tierra no nos pertenece, sino que nosotros pertenecemos a ella porque somos sus hijos».
«Pagar la Pacha y pagar la Tierra, se dice; pues se trata de devolverle simbólicamente algo de lo que ella nos da. El pago se hace con bebidas –la ch’alla- y también dándole de comer en el mes de agosto. Preferentemente se eligen comidas preparadas con los frutos que da la tierra del lugar: maíz, papas, habas, quinua, oca, papa lisa, etc. un homenaje sincero de agradecimiento a la Pachamama. Cuando se ruega a la Pachamama por una buena cosecha también se pide por la salud y este es el mejor momento para pedirle, mejores días para todos los bolivianos, mejor salud y que todo este difícil momento provocado por el coronavirus, se vaya y no vuelva nunca más”, sostiene la autoridad.

Los elementos ofrendados a la Pachamama o Madre Tierra deben ser reducidos a cenizas y enterrados dentro de la vivienda o el negocio para que permanezcan cuidado el lugar y protegiendo de todo lo malo.
En La Paz, los elementos para la ofrenda a la Pachamama son vendidos en el Mercado de las Brujas, ubicado entre las calles Santa Cruz y Sagárnaga, espacio declarado mediante Ley Municipal como Patrimonio Cultural Inmaterial del municipio.
“Tal vez la Pandemia que estamos viviendo, es el fruto de toda la violencia y el desorden que el humano ha provocado; también es momento de pedir perdón y volver al respeto de la Madre Tierra, a los animales, y sobre todo cuidar nuestra alimentación, y la Pachamama nos ayudará a salir de este momento tan crucial que estamos viviendo”, finalizó la autoridad.
XLC 20/08/20