“Cochecitos sin motor” una tradición paceña declarada Patrimonio Inmaterial

La carrera que recorría por varias calles de la urbe, era uno de los actos de festejo por la revolución de julio de 1809.

 

 

La Paz, 03 agosto (CMLP/GAMLP).- Aún se recuerda con añoranza la carrera de cochecitos sin motor que, cada última semana de julio, recorría varias arterias de la urbe paceña uniendo esfuerzos de padres e hijos por construir el mejor y más veloz vehículo y llegar a la meta donde Pedro Susz, concejal municipal, ondeaba la bandera roja marcando el final de la carrera.

 

Sin embargo, esta práctica, declarada el año 2016 a través de una Ley Municipal como Patrimonio Inmaterial del municipio de La Paz, fue este año en su décima novena versión, realizada de manera virtual ante la presencia de la pandemia por el COVID-19.

 

“Se corría en el viejo camino a El Alto y era un evento que convocaba a mucha gente, era parte ya de las festividades de La Paz y luego, en los años 60 se interrumpió esta práctica”, recuerda el concejal Pedro Susz quien, en 2001, cuando fue Oficial Mayor de Culturas, tomó la decisión de revitalizar esta tradición paceña incorporándola a los festejos del 16 de julio.

 

La práctica de las carreras de cochecitos sin motor comenzó en La Paz durante la década del 50. Fue un fenómeno social paralelo al lanzamiento del Premio Nacional de Automovilismo, y consiguió rápidamente instalarse como una institución de la ciudad por el cariño y el entusiasmo con el que la población participaba. De esa manera, el último domingo de julio los cochecitos sin motor tomaban las calles de la ciudad para reeditar esta costumbre.

 

“Nos parece importante que los niños mantengan una relación intergeneracional con quienes en su momento fueron parte de la construcción de estos cochecitos sin motor, que se ha ido modificando: se han incorporado innovaciones propias de la técnica, de los materiales vigentes, pero siguen existiendo los cochecitos tradicionales de plataforma de madera con rodamientos, de plataforma de madera con llantas de goma”, explicaba Susz en la inauguración de la carrera el pasado año.

 

La actividad de carácter familiar, integraba varias zonas de la ciudad, descendía desde la avenida Quintanilla Suazo, atravesando las avenidas Vázquez, Chuquisaca, Montes y concluyendo en la Mariscal Santa Cruz. 

 

“Es una actividad de carácter familiar y sobre todo es una actividad que permite que los niños comprendan que también ellos son propietarios de esta ciudad cada vez más ocupada por los vehículos, cada vez más agresiva con los niños, con las niñas, con los adultos mayores”, afirmaba el concejal Susz, impulsor de esta actividad que, hasta el pasado año, tuvo gran acogida de la ciudadanía.

 

Este año y debido a la pandemia, la carrera de cochecitos sin motor realizada de manera virtual, tuvo como parámetros de evaluación los conocimientos de historia de esta tradición y el diseño de sus vehículos.

 

XLC 03/08/20

 

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