Pedro Susz comparte su experiencia en la gestión municipal de La Paz con estudiantes de Ciencias Políticas de la UMSA

El concejal paceño compartió los detalles de su incursión en la gestión pública desde la emisión, en 1997, del Manifiesto del Movimiento “Para Seguir Sembrando, para seguir Soñando”, hasta la actualidad.

 

Invitado por la Unidad de Gestores Municipales y el Centro de Estudiantes de la Carrera de Ciencias Políticas de la UMSA, el pasado viernes, en aulas de dicha carrera, el presidente de la comisión de Desarrollo Humano y Culturas del Concejo Municipal, Pedro Susz, narró su experiencia en la gestión municipal donde se desempeñó como Oficial Mayor de Culturas, Director de Gobernabilidad, Presidente del Concejo Municipal, y ahora lo hace como legislador electo por el voto ciudadano.

 

Susz rememoró su paso por la universidad como estudiante de medicina, el exilio en la dictadura la década de los años ’70 y su desempeño, después de su retorno al país, como dirigente del Grupo Revolucionario Octubre (rama boliviana del Movimiento Latinoamericano de la Izquierda Nacional) y del Partido Socialista liderado por Marcelo Quiroga Santa Cruz.

 

Enfatizó que “en marzo de 1997 bajo la consigna Para seguir sembrando, para seguir soñando, un grupo de artistas, creadores y gestores culturales hizo conocer un Manifiesto público interpelador, para colocar en el debate público las tareas incumplidas por el Estado de cara al patrimonio; la diversidad; el imprescindible diálogo intercultural; la identidad nacional; el papel de las culturas y las artes en la construcción de un mejor destino colectivo sustentado en la inclusión, la igualdad y la democracia participativa”.

 

Manifiesto que dos años después, en 1999,  fue acogido por el alcalde  electo de La Paz, Juan del Granado, quien convocó a los miembros del colectivo cultural para pedirles que se pase de la propuesta a la acción y tomen las riendas de la, entonces, Oficialía Mayor de Cultura.

 

La primera medida asumida por el colectivo, más allá de parecer un juego semántico, fue incluir la S a la palabra Cultura en el nombre de la repartición municipal, ya que cultura se reducía a un sinónimo jerarquizante de bellas artes, desconociendo que en La Paz existen diferentes culturas de igual valor que se entraman en una rica diversidad cultural ávida de un diálogo fructífero y armonioso.

 

Así entonces, la Oficialía Mayor de Culturas se convierte en la instancia municipal promotora del diálogo y la diversidad cultural, dejando atrás y superando su rol de mera organizadora de eventos.

 

Ya en 2005, Susz comenta que, es nombrado Director de Gobernabilidad; concepto que entiende como la adecuada gestión de conflictos. Explica que la gobernabilidad se logra también en base a la transparencia de la gestión municipal, el acceso a la información, y a la participación ciudadana. Para ello Impulsó la creación de la Unidad de Transparencia –la primera de una institución pública en Bolivia-  a fin de controlar y sancionar los actos irregulares dentro la institución; asimismo, redactó e impulsó la Norma de Participación Ciudadana, Ordenanza Municipal que, superando inocultables falencias de la Ley de Participación Popular, no sólo reconoce a los actores territoriales, sino que incluye, también, a actores sectoriales y funcionales para ser parte de la gestión municipal, cuerpo normativo que en el 2012 se reformuló con la puesta en vigencia de la Ley Municipal 025 de Participación y Control Social que promueve e incentiva la corresponsabilidad ciudadana en la gestión municipal.

 

“Ante la idea equivocada de concebir y relacionar el progreso y el desarrollo solamente con lo material, el concreto y el cemento, de manera participativa, hemos impulsado –ya como concejal municipal-  la Ley Municipal de Culturas 295, referente a nivel nacional y regional que establece destinar el 3,5% de los ingresos propios del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz a políticas y acciones municipales de fomento cultural y salvaguarda del patrimonio”, comentó.

 

Finalmente desafió a los estudiantes a que, además de su actividad académica, “sean parte activa del quehacer político de su entorno, tomándose las juntas de vecinos, las organizaciones sociales; no esperen a ver si los adultos construyen una sociedad y un municipio que no es el que ustedes están soñando y anhelando”.

 

Al concluir el conversatorio, el Concejal recibió un reconocimiento de los estudiantes por su aporte intelectual en diversos campos del quehacer local y nacional.

 

 

MANIFIESTO

PARA SEGUIR SEMBRANDO PARA  SEGUIR SOÑANDO

DECALOGO

  1. El manifiesto titulado “Para seguir sembrando , Para seguir soñando” brota del convencimiento de un grupo de productores culturales e los más diversos ámbitos, de la imperiosa necesidad de asumir su responsabilidad ciudadana en el planteamiento nacido en la sociedad civil de una PLATAFORMA DE POLITICAS CULTURALES Y DE COMUNICACIÓN SOCIAL desde la cual interpelar al conjunto de las fuerzas políticas partidarias en vísperas de la última elección democrática del siglo XX.
  2. El manifiesto no responde a filiación partidaria alguna, pero busca que, en la medida de lo posible, el conjunto de partidos del espectro político haga suyo el planteamiento.
  3. El manifiesto convoca a la adhesión de todas las personas, entidades, organizaciones productoras de cultura en el más amplio sentido del término.
  4. El manifiesto consta de dos segmentos interrelacionado. El primero formula una concepción de largo plazo, pues se busca que el movimiento generado en torno a esta declaración constituya un eje articulador permanente cuya tarea trascienda la coyuntura electoral. Pero en la urgencia de proponer medidas concretas, fija asimismo un cuerpo de demandas inmediatas.
  5. Filosóficamente el manifiesto afirma la necesidad de proteger el patrimonio y la memoria; de establecer mecanismos de fomento e incentivo a la creatividad; y de trazar una acción de largo plazo sobre la base de la formación de los recursos humanos. Privilegia asimismo el concepto de la pluralidad cultural, y señala la necesidad de respetar incondicionalmente la diversidad.
  6. En la certidumbre que la comunicación social es un mecanismo de poder, que puede al mismo tiempo ser una herramienta extraordinaria para la educación ,la integración, la tolerancia, el conocimiento de la diversidad, y que no existe cultura viva incomunicada, el manifiesto demanda la armoniosa complementariedad de las políticas de comunicación y de cultura.
  7. El manifiesto niega de manera tajante dos criterios reduccionistas:
  • El de cultura y bellas artes cómo sinónimos
  • El de comunicación social y propaganda como sinónimos.
  1. Esto conduce al planteamiento de un concepto comprehensivo y abarcador de cultura(s), no en el sentido antropológico, si en el de conjunto de manifestaciones creativas propias de los diversos actores y estamentos de la sociedad en su mayor diversidad.
  2. Sin desconocer el derecho –y aún la obligación- de todo Estado a contar con sus instrumentos de propaganda y difusión, deslinda la auténtica función de la comunicación social –ligada a la cultura- de esa particular tarea. Surge de allí la urgencia dede una precisión terminológica, orgánica y funcional que coloque a la Secretaría de Propaganda – hoy incorrectamente llamada “Ministerio de Comunicación Social” – en relación con el Ministerio –o Secretaría- de la Presidencia del Estado.
  3. Para fijar el marco y sentar las bases de una adecuada política de culturas y comunicación el manifiesto expone, con los debidos argumentos y razones, la necesidad de las siguientes medidas inmediatas y sus mecanismos pertinentes:
  • Creación del Ministerio de Culturas y Comunicación Social
  • Creación del Fondo de Fomento a la Creatividad y las Culturas
  • Creación del Consejo Nacional de Culturas
  • Formación de un cuerpo legal completo
  • Reglamentación de medidas prácticas de respaldo a los actores culturales
  • Diseño de un plan integral de difusión de la producción cultural

 

MANIFIESTO

En los umbrales de la última elección democrática del siglo XX, instancia en la cual los bolivianos designaremos mediante nuestro voto directo a quiénes tendrán la responsabilidad de conducir al país en el tránsito hacia el próximo milenio, declaramos:

 

OBSTINADAMENTE CONVENCIDOS

  • Que la cultura es siembra no fuego fatuo, Tejido paciente no espectáculo efímero
  • Que no soportamos ya la dilapidación de las oportunidades, la malversación de los sueños, el robo de nuestro pasado, el saqueo de nuestros bienes, la depredación de nuestra autoestima, la estafa a nuestro futuro.
  • Que ningún país, ninguna colectividad humana en verdad, puede atravesar esa frontera histórica sin haber asumido su destino cómo destino dominado.
  • Que ello supone estar determinado, sin titubeos, a ser uno mismo en el marco de un mundo que tiene a borrar las identidades en favor de una homogeneidad gris, chata, indeseable y empobrecedora.
  • Que la memoria y el patrimonio constituyen nuestro más valioso legado, y que éste se traduce en la inmensa riqueza de la diversidad necesariamente protegida en su sabiduría y conocimientos, en su acervo étnico y religioso.
  • Que esa diversidad salvaguardada constituye nuestro aporte singular a la cultura universal.
  • Que las naciones originarias, las comunidades y los pueblos poseen derecho irrenunciable a disponer de los recursos culturales por ellos aportado a esa diversidad, debiendo estar protegidos para contar con ellos mismos en el proceso de afirmación de su identidad, se su pasado y de su presente.
  • Que la creatividad posee un valor impar para la vida de los pueblos. De allí la importancia vital de ofrecerle a cada quien una oportunidad incesante para la alegría sostenible.
  • Que el concepto de bien cultural debe ser dinamizado para colocarlo en el contexto de una realidad política y socio-cultural, despojado del carácter de objeto inerte que posee desde la mira de la cultura oficial.
  • Que es preciso actuar contra toda manera de discriminación del otro pues éste es parte indesligable de mi propia identidad.
  • Que la clave medular de ahora y de mañana estriba en privilegiar al ser humano concreto y sus formas de convivencia, comunicación, producción simbólica y diálogo con el entorno, por sobre toda otra consideración

Nosotros: jornaleros del arte, labradores de las culturas, celadores de las huellas, bordadores de utopías:

 

SOSTENEMOS TERCAMENTE:

  • Nuestro derecho irrenunciable a interpelas a los partidos políticos desde una PLATAFORMA DE POLÍTICAS CULTURALES capaces de enmendar los hondos vacíos de concepción y de acción desnudados por las instancias oficiales en su errática respuesta a las demandas de la sociedad.
  • Nuestro derecho a la dignidad, a la consideración social, al usufructo de los beneficios inherentes a todo ciudadano.
  • Nuestro derecho a contar con una legislación integral, clara, aplicable.
  • Nuestro derecho a crear, disentir, reflexionar y provocar en libertad, sin condicionamientos materiales, ideológicos, partidarios o de otra especie cualquiera.
  • Nuestro derecho a reconocernos en la tradición viva de las culturas originarias.

11/10/19

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