Ordenanza Municipal prohíbe jugar con agua en los espacios públicos durante los carnavales

Esta medida busca redoblar los esfuerzos en la urbe paceña para cuidar este recurso básico para la población y que está amenazado por los efectos del cambio climático e incremento demográfico urbano.

La Paz, febrero 18 (CMLP/GAMLP).- La Paz es un municipio que ha generado políticas y estrategias para evitar el uso irresponsable del agua potable, una de ellas es la Ordenanza Municipal Nº 51/2017 que prohíbe el juego con agua en los espacios públicos durante el carnaval.

 

Con relación a este recurso hídrico, el Artículo 6 de esta norma señala que “dentro de la jurisdicción del Municipio de La Paz, se prohíbe durante la Fiesta tradicional del Anata-Carnaval Paceño: el juego con agua en espacios públicos (parques, plazas, calles, avenidas y otros); la venta de agua para el juego y de globos con agua”.

 

La concejala Kathia Salazar, al referirse a la próxima celebración del carnaval, recordó que, si bien hace años atrás era común jugar con agua en las zonas, no se consideraba los riesgos que podría generar su derroche años después, y por ello, rescató la importancia que tiene esta prohibición en la actualidad.

 

“Es preocupante el gasto del agua, quisiera que podamos recordar el problema que tuvo La Paz para cuidarla y vivir en comunidad. Que la gente no olvide esta recomendación y que el contenido de esta ordenanza pueda tomar fuerza y así cuidar nuestro medio ambiente”, manifestó.

 

Actualmente, en el mundo existe una alarma por la escasez del recurso hídrico. Los impactos negativos de su uso no sustentable están ocasionando que más del 40% (1.200 millones) de la población mundial sufra la falta de agua. Se estima que para el 2030, la mitad de esta población vivirá en regiones con este problema, entendiendo que se necesita más de 4 billones de litros de agua dulce al año.

 

El consumo personal ya es un factor de preocupación según un estudio elaborado por los científicos AY Hoekstra y MM Mekonnen, porque necesita 14 litros a diario para cocinar y tomar, 48 para el aseo diario. En otras actividades, se requieren 167 litros para fabricar papel o algodón o 2.800 para poder preparar una hamburguesa. A esto se suma los más de 10 litros desechados en los inodoros y los 200 l. que consume una lavadora (datos de la ONG Ayuda en Acción).

 

En Bolivia, una persona consume entre 85 a 300 litros de agua diariamente, cantidad que supera el índice recomendado por la Organización Mundial de la Salud (80 litros). Sin embargo, la agricultura y la minería utilizan en promedio el 86% del agua disponible.

 

Con relación a las conexiones de agua potable domiciliario, según los índices del Instituto Nacional de Estadística (INE), La Paz es el segundo departamento con mayor cantidad de instalaciones (53.732.670) en su mayoría en la región metropolitana, que consume 2.600 litros por segundo. Éstas dependen de las reservas de agua en las represas de agua que captan el deshielo de los glaciares y cuencas (Tuni, Condoriri, Hampaturi, Milluni, Huayna Potosí, Ajuankhota) de la parte superior de la cumbre.

 

El impacto del cambio climático en estas regiones generará que en los siguientes años se pierda la superficie cubierta por los glaciares, limitando la principal fuente de captación de agua dulce que se potabiliza, según señala un informe de la Universidad católica Boliviana.

 

A esto se suma el incremento de la proporción en el consumo de la población en cada año, un promedio de 18.20%, y que va teniendo un efecto multiplicador conforme va creciendo la población urbana.

 

Tras la denominada “crisis del agua” del 2016, los diferentes niveles del Gobierno han tomado acciones para mitigar este escenario negativo que amenaza la dotación de este servicio básico en la ciudad.

 

A nivel municipal, la Ordenanza Municipal Nº 51/2017 prohíbe en las fiestas del carnaval la venta y el juego con agua en los espacios públicos, considerando que anteriormente, esta práctica era común y hasta “tradicional”.

 

Esta medida ha generado que durante el 2017 y 2018, la población paceña reduzca su consumo en un 8% y 10%, según los datos que publicó la Empresa Pública Social de Agua y Saneamiento (EPSAS).

 

Dicho artículo también prohíbe la venta de espumas en aerosol que contengan entre sus componentes el Hidroclorofluorocarbono – 22 (R-22), por ser un elemento químico que agota la capa de ozono.

 

“Está en la conciencia del ciudadano que el medioambiente está en sus manos. También queremos que se viva el carnaval de forma tranquila, que no exista un juego torpe violento, la gente toma una confianza extrema, hasta golpear o ultrajar a las mujeres, La Paz es una ciudad de paz y queremos que se comparta con responsabilidad en estas fiestas”, subrayó Salazar.

YLO 18/2/19

 

Revisa aquí el documento:

Ordenanza Municipal Nº 51/2017

444 total visitas, 7 visitas hoy

Deja un comentario