Alasita: Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad

El uso ritual de las illas e ispallas, junto a su ch’alla, sahumado, bendición e  intercambio son expresiones protegidas y promocionadas por el gobierno municipal gracias a este título.

La Paz, enero 23 (CMLP/GAMLP).- Los Usos Rituales que se realizan dentro de la Tradicional Feria de la Alasita, la escultura “El Ekeko” de Víctor Zapana y las 2.361 piezas de miniatura que se encuentran en el Museo Costumbrista forman parte del Patrimonio Cultural e Inmaterial de la Humanidad.

 

Así lo avalan, tanto la Ley Municipal Nº 264, aprobada por el Concejo Municipal el 2017, como la inscripción que realizó la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) en la Lista Representativa del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

 

“Esta Declaración es gracias al trabajo conjunto que se hizo. Esto nos permite promocionar, preservar y también  dar seguimiento no solo como institución sino con los actores principales como son los artesanos”, señaló la concejala Beatriz Álvarez, al referirse a este título obtenido en favor de esta festividad.

 

La mística que envuelve esta festividad, celebrada desde el mediodía del 24 de enero en el municipio de La Paz, ha identificado a varios elementos fundamentales que llevan consigo un valor que no ha dejado de transmitir energía a sus creyentes a través de sus canales latentes.

 

Los principales escenarios para realizar los rituales son las Wak’as, espacios considerados sagrados por la religión andina, que son también residencias de los espíritus ancestrales y que contienen una energía abundante. Por ejemplo, en la ciudad podemos identificar al Mirador Killi Killi, del Valle de la Luna o del parque Laikakota entre otros.

 

Allí, los amautas, yatiris, amautas o kallawayas se encargan de ofrecer las ofrendas dirigidas a la Pachamama, Achachilas y Apus, para pedir favores a estas entidades, tales como la buena cosecha, salud o algún bien anhelado.

 

Por otra parte, la Feria de la Alasita como tal, que deriva del aimara “alasitay” (cómprame pues), se instala en el Parque Urbano Central y en otros espacios públicos de la ciudad. Más de 4.000 artesanos y expositores ofrecen una variedad de miniaturas de casas, movilidades, víveres, prendas de vestir, materiales de construcción y demás trabajos. Este espacio también ofrece gastronomía local y entretenimiento sano.

 

Billetitos

Llamados también “billetitos de la fortuna”, son reproducciones pequeñas de los cortes de los billetes nacionales y extranjeros (dólar y euro). Los creyentes los adquieren en la feria para acudir con ellas para hacerlas sahumar y/o bendecir. Simbólicamente se pretende que éstos se puedan convertir y multiplicar en realidad.

 

Una práctica interesante es que las personas pueden repartir o intercambiar los billetitos entre ellas aduciendo un pago de sus deudas económicas. Otros simplemente los guardan celosamente en algún lugar específico de sus viviendas, esperando que se vuelvan realidad.

 

Según los antecedentes, los primeros billetes datan del año 1910, que fueron editados a mano alzada e impresos manualmente a través de sellos.

Ekeko

Se trata de un personaje diminuto y criollo, chasposo y regordete que carga una gran variedad de bienes materiales, que son considerados como illas e ispallas. Su evolución es constante, porque en sus inicios llevaba ejemplares de vacas, toros, etcétera; ahora, también se puede reconocer artefactos tecnológicos y productos propios del mercado moderno.

 

“El Ekeko viene cargado con toda la buena suerte y abundancia; por ejemplo, para aquellas personas que quieran casarse se les regalan gallina o gallos. La Alasita envuelve a todos aquellos mitos y creencias que ya se ha enraizado en la comunidad paceña”, indicó la concejala Beatriz Álvarez.

 

En 1977, el escultor Víctor Zapana Serna realizó un Ekekko en piedra, que mide 1.40 metros de altura y su peso aproximado es de 1 tonelada. Actualmente se encuentra dentro del campo ferial de Santa bárbara, donde constantemente recibe las ch’allas con alcohol, cerveza o vino.

 

Esta pieza, que por su uso ritual es también considerada como una w’aka, también forma parte del Patrimonio Cultural, junto a los 2.361 piezas artesanales que se encuentran resguardadas en dentro del Museo Costumbrista “Juan de Vargas”; número que va incrementándose constantemente por las donaciones y adquisiciones.

YLO 23/1/19

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