Concejala Álvarez “Navidad es un tiempo de agradecimiento a la Pachamama”

La Navidad, en la Cosmovisión andina, coincide con el Solsticio de Verano. Es un tiempo de abundancia y fertilidad.

La Paz, diciembre 13 (CMLP/GAMLP).- Según la concejala Beatriz Álvarez, la Navidad es un tiempo de agradecimiento a la Pachamama por lo que nos fue dado y lo que nos proveerá. Asimismo, dijo que no se trata de hacer un intercambio, sino establecer una relación entre el hombre, la naturaleza y las deidades.

 

“El tiempo de preparación de la tierra continúa en diciembre, el jallu es quien la fertiliza para que produzca alimentos”, aseveró.

 

Para la Cosmovisión Andina, la Navidad, que además coincide con el Solsticio de Verano, es un tiempo de abundancia y fertilidad. “Este tiempo significa buena siembra. Alimentos para el hogar y la subsistencia de las familias. Para nuestras comunidades, el hecho de contar con alimento es significado de abundancia, dejando de lado lo material”, aseguró.

 

La autoridad edil manifestó que en el mundo andino, el Jallu Pacha (tiempo de lluvia) inicia este mes y culmina en marzo. Es el tiempo donde la deidad Uma fertiliza la tierra para que verdee, florezca y fructifique.

 

En el Jallu Q’alta, al ingreso del mes de diciembre, donde se registran lluvias e incluso fuertes granizadas que pueden afectar el cultivo, “es justamente en esta época del año, donde el Chacha-warmi cumple un rol fundamental ya que se unen en trabajo para que el proceso productivo llegue hasta final sin problemas” afirmó la concejala.

 

La autoridad también aprovechó para recordar que la Navidad es una celebración no solo de las familias, sino que es justamente en esta temporada que se agradece a la Pachamama por lo dado y por lo que se recibirá. “Es un motivo para  practicar ciertos principios como la reciprocidad, solidaridad, ceremonias y ritos a la Pachamama”, dijo.

 

Tradiciones de antaño

Según la concejala, en las comunidades, ayllus y markas aymara y quechuas, a pocos días antes del 25 de diciembre, el 21 de diciembre (el Solscitio de verano) se elaboran manualmente figuritas de arcilla miniaturas de animales, llamadas tradicionalmente illas, que son amuletos de abundancia para que en los hogares no falte bienestar económico ni alimentos, en estas illas se depositan el deseo de tener mayor cantidad de ganado y bienestar para el próximo año; y como la cosmovisión aymara es par, se hacía siempre dos, se enterraban generalmente en el patio de las casas y luego se ch’allaban con alcohol y coca donde participan todos los miembros de la familia.

 

“Tenemos muchas tradiciones. Hace algunos años las familias aprovechaban para reunirse cada 24 y 25 de diciembre para compartir en comunidad, un chocolate caliente acompañado de un trozo de buñuelo y una rebanada de ‘pan de chanchito’”, aseveró.

 

Recuerda que La Paz, como Ciudad del Cielo y Maravillosa, como Chuqiyawu Marka, ciudad intercultural a todos los paceños y no paceños nos corresponde festejar con equilibrio, respetando a las tradiciones.

 

“Cuando hablamos de reciprocidad, no nos referimos a dar o recibir lo material. No es un intercambio, es una relación entre el hombre, la naturaleza y las divinidades. Es mantener el equilibrio entre el cosmos, el mundo real y las fuerzas ocultas”, expresó.

JLO 21/12/18

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